En el marco del Día de la Lucha por la Despenalización y Legalización del Aborto bajo el lema “Un grito global por el aborto legal”, el 28 de septiembre pasado se realizó en la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) el panel “El aborto como derecho”, con la participación de las militantes feministas Nina Brugo Marcó, María Pia López y Sandra Hoyos

Un informe sobre aborto en Argentina realizado por UNITV dio inicio a la actividad que tuvo lugar en la antesala del bar del Campus de Los Polvorines, donde también se realizó una feria americana, venta de imanes y rifas para recaudar fondos para el 32º Encuentro Nacional de Mujeres a realizarse el Chaco el 14,15 y 16 de octubre.

La necesidad de reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y de la autonomía sobre los mismos, los riesgos que corre la salud integral de las mujeres por la realización de abortos inseguros y la ley de interrupción voluntaria del embarazo, fueron algunos de los temas que se trataron.   

Derecho a decidir
Hoyos abrió el panel, organizado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y el Frente de Mujeres UNGS. En su exposición, enfatizó en el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpas y recalcó que la capacidad de gestar no determina que son madres o que ese va a ser su destino. “Es fundamental que podamos decidir sobre nuestras cuerpas porque de ahí también devienen todas las otras opresiones con las que cargamos”, dijo y subrayó: “La negación del aborto también es violencia”.

También abordó la cuestión de los riesgos que corre la salud de las mujeres, salud entendida en términos integrales: social, psíquica, mental y física. Detalló algunos datos contundentes sobre la problemática, entre ellos, que el aborto clandestino es la primera causa de muerte en Argentina entre las mujeres con capacidad de gestar y que el 75% de esas muertes corresponden a mujeres pobres.

Militante de la Asamblea Vivas Nos Queremos de José C. Paz, Hoyos sostuvo que si bien hay leyes que buscan garantizar los derechos reproductivos y de salud sexual de las mujeres, sigue habiendo obstáculos, como por ejemplo la “objeción de conciencia”. “Los servicios a los que debemos acceder no son garantizados, nos mandan a pensar una semana, tres días, a ver si tenemos la decisión bien tomada, cuando sabemos que las mujeres que decidimos abortar, interrumpir una gestación, lo decidimos y queremos hacerlo”, expresó y manifestó: “En nuestro país tenemos aborto legal por tres causales, nosotras luchamos para tener un aborto legal, libre, seguro y gratuito, sin tener que dar explicaciones”.

Reconocimiento de la autonomía
López, directora del Centro Cultural de la UNGS y militante del colectivo Ni una menos, inició su exposición con preguntas: “¿Por qué es tan difícil discutir sobre el aborto, por qué es tan complejo en esta sociedad pelear por algo que ostensiblemente es un derecho?”. Consideró que “si el argumento desde la perspectiva del cristianismo es que Dios no quiere o quiere dar vida, es tan disruptiva frente a eso la fertilización asistida como el aborto”.

Para López, “el aborto es una cuestión central porque es la cuestión donde se juega finalmente la autonomía acerca de los cuerpos y la capacidad de tomar decisiones de un conjunto enorme de la población que son las mujeres” y en ese punto “se ancla la discusión de por qué sí algunas leyes y no otras”. Por eso, aunque hoy estuviéramos en condiciones de que haya aborto seguro para todas las mujeres, debe continuar el reclamo por la ley de interrupción voluntaria del embarazo, por el aborto libre y seguro, porque, según López, lo que está en juego ahí es que se reconozca la autonomía de las mujeres para tomar decisiones sobre sus cuerpos.

Se refirió también al lugar de las mujeres y de los cuerpos feminizados en general en una sociedad patriarcal y desigual: “Seguimos condenadas a realizar la mayor parte del trabajo que no es pago en esta sociedad y, al lado de eso, la condena a la minoría de edad a la que nos somete la prohibición del aborto”. Además expresó que las mujeres están más habilitadas para hacer las cosas en nombre de sus hijos, que en nombre de sus propios deseos. “Esa es una de las condenas del patriarcado más poderosas”, sentenció.

Hizo alusión a la “hipocresía de la criminalización”, ya que “la misma sociedad que practica y hace abortos, al mismo tiempo los condena”. Y sostuvo que la “vida no es solo la biología”, sino una “vida consciente, libre, deseante, afirmativa”, por lo que la vida de las mujeres “no puede ser la condena a ser un útero gestante, a un azar biológico”. “¿Aceptamos un cáncer cuando nos enfermamos o hacemos quimioterapia? ¿Por qué aceptaríamos el azar biológico de la maternidad?”, preguntó.

Aborto legal
Brugo Marcó integra la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal, Seguro y Gratuito, que surgió en el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Rosario en 2003 y en el XIX ENM desarrollado en Mendoza en 2004. En su exposición en la UNGS, explicó que en Argentina es legal y constitucional el aborto porque en los derechos internacionales, que el país suscribió, está reconocida la interrupción legal del embarazo. El problema es que es mal interpretado y es necesaria una ley para que las mujeres estén más protegidas.

“La Organización Mundial de la Salud calcula que en América Latina este año va a haber 180 mil mujeres en hospitales públicos por abortos mal realizados, que pueden quedar estériles, con alteraciones reproductivos, con problemas psicológicos gravísimos”, detalló la abogada e instó a decir: “Ni una menos por abortos clandestinos”.

Luego de las exposiciones de las panelistas, se dio lugar al intercambio y las preguntas de los asistentes y se convocó a la marcha realizada el 29 de septiembre hacia el Congreso de la Nación, bajo la consigna “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir” y en reclamo a la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, cuyo proyecto fue presentado por sexta vez.